Más de tres décadas dedicadas a trabajar en la carpintería de aluminio en Vicálvaro, Madrid, y hay una pregunta que, inevitablemente, todos los años se repite en cuanto se está terminando el invierno. ¿Cómo se puede limpiar la parte exterior de las persianas? Para quienes viven en un piso bajo, esta cuestión no ofrece problema alguno, basta con sacar a la calle o al patio un barreño con agua jabonosa o con agua y amoniaco, dependiendo del material del que esté hecha la persiana, un cepillo de cerdas no demasiado duras y un aspirador y utilizar todas estas cosas de la misma manera que si estuvieras dentro de casa.

Pero, ¿cómo actuar si no podemos acceder a la parte externa de las persianas? Empecemos por decir que lo que no hay que hacer en ningún caso es tratar limpiarlas saliendo al exterior de la ventana.

Cuando instalamos persianas, quienes trabajamos en la carpintería de aluminio en Vicálvaro, Madrid, colocamos sobre la ventana un cajón ya sea de madera, de PVC o de aluminio en donde la persiana se enrolla cuando la subimos. De modo que para limpiar la parte externa de la persiana, tan solo habrá que desmontar la tapa de ese cajón y podremos acceder a la persiana, precisamente a la cara externa que es la que queremos limpiar.

Si no lo hemos realizado nunca antes, será necesario aspirar con energía todo el cajón con la persiana completamente bajada, para recoger los restos de polvo y grasa que allí se acumulan. Una vez limpio el cajón podemos comenzar con la persiana limpiando lama por lama deteniéndonos especialmente en las ranuras entre las lamas que es en donde más polvo se acumula.

Si no eres capaz de abrir el cajón de la persiana, siempre puedes ponerte en contacto con Carpintería de Aluminio Pérez Gallego y podremos echarte una mano.